jueves, 4 de mayo de 2017

Cómo es que las bacterias en tu estómago pueden afectar tu corazón.


Conoces ese viejo dicho: ¿El camino al corazón de un hombre es a través de su estómago? Resulta que se le ha dado un nuevo giro a ese cliché. (Y tan sólo por aclarar, también se aplica a las mujeres). 

Probablemente ya sabes que lo que comes, juega un papel importante en tu salud cardiaca. Ahora, los científicos están aprendiendo mucho más sobre cómo los trillones de bacterias que viven en lo profundo de tu tracto digestivo, pueden afectar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Conocidas colectivamente como la flora intestinal, estos microbios ayudan a la digestión, pero también ciertas vitaminas, descomponiendo las toxinas, y entrenando a tu sistema inmunológico. Durante la década pasada, los científicos descubrieron innegables conexiones entre los diferentes tipos de flora intestinal y el desarrollo de la obesidad y la diabetes – dos factores relacionados de modo muy cercano con un alto riesgo de enfermedades cardiacas. 


Recientemente, diversos estudios han explorado cómo nuestra flora intestinal interactúa con la comida que comemos para estimular la inflamación y estrechamiento causados por el daño arterial. Estos hallazgos son aún preliminares, pero los expertos esperan que algún día, lleven a recomendaciones de una dieta personalizada o a otras terapias que ayuden a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca. 



Daño Arterial

El descubrimiento inicial que conecta a la flora intestinal con las enfermedades cardiovasculares viene de los investigadores en la Clínica de Cleveland. Descubrieron que cuando la flora intestinal se alimentaba de un químico llamado Colina (Vitamina B7) (misma que se encuentra en huevos, carne roja, y productos lácteos), que produce un compuesto llamado TMA. En el hígado, el TMA se convierte en TMAO, el cual causa endurecimiento de las arterias, o arteroesclerosis, en los ratones, y está ligado a un alto riesgo de enfermedades cardiacas en los humanos.

“Por la primera vez, mostraron cómo las relaciones entre un componente dietético, las bacterias metabólicas, y el metabolismo humano, pueden tener consecuencias adversas para los vasos sanguíneos” dice el cardiólogo Dr. Joseph Loscalzo, quien encabeza el departamento de medicina en el hospital de mujeres Brigham, afiliado a Harvard. 


Evitar obstrucciones

Las investigaciones han probado una molécula que bloquea la producción de TMA, la cual han administrado a ratones propensos a la arteroesclerosis, gracias a sus genes y a una dieta alta en grasas. La molécula, llamada DMB, existe naturalmente en el aceite de olivo y en el vino tinto. Los ratones que ingirieron DMB en su agua, tuvieron arterias mucho más sanas y claras que aquellos a quienes no se les administró.

A principios de este año, investigadores chinos, describieron una aproximación diferente, pero relacionada a la prevención del daño en los vasos sanguíneos en los ratos propensos a la arteroesclerosis. Hallaron que al administrar a los ratones una sepa bacteriana específica, llamada Akkermansia muciniphila, podían prevenir la inflamación – la respuesta inmune crónica, responsable de contribuir a la formación de placa grasa en las arterias. El efecto fue acrecentado gracias a la proteína que fue capaz de “estrechar” la comunicación entre las células en la alineación interna de los intestinos, nos explica el Dr. Loscalzo. Como resultado, menos toxinas provenientes de la dieta pudieron pasar del intestino al torrente sanguíneo, el cual genera en reducción de la inflamación. 


¿Chequeo intestinal?


Juntos, estos hallazgos sugieren que el alterar la flora intestinal en diferentes formas puede minimizar el daño a los vasos sanguíneos, dice el Dr. Loscalzo. Existe también evidencia de que la flora intestinal puede influenciar los niveles de colesterol y otras grasas en el torrente sanguíneo, así como la presión sanguínea.

Por el momento, es muy anticipado el ofrecer cualquier consejo específico basado en esta investigación. El microbioma humano es único, lo cual hace complicado el definir exactamente qué es lo que constituye una flora intestinal saludable. Sin embargo, una mezcla más diversa de bacterias parece ser mucho más saludable que una limitada. 


La gente que lleva una dieta tradicional basada en plantas, como la dieta mediterránea o asiática, tiende a tener una mayor diversidad de bacteria intestinal, que los americanos y los europeos, cuyas dietas son más pesadas en carne roja, azúcar y otros carbohidratos refinados, mientras que son mucho más ligeras en frutas y vegetales.

Fuente:  http://saludable.guru/salud-bacterias-estomago-corazon